“Cambiar todo para que nada cambie”

 El “gatopardismo” o lo “lampedusiano” se refiere en ciencias políticas a la paradoja expuesta por Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957) en la película El gatopardo:  “Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi“. Se basa en la cita de Alphonse Karr “plus ça change, plus c’est la même chose” (“cuanto más cambia, más es lo mismo”), publicada en enero de 1849 en la revista Les Guêpes (“Las Avispas”).

Esta paradoja refleja la interdependencia entre permanencia y cambio. ¿Significa esto que el cambio es imposible? Aristóteles así lo pensaba y, aunque para Heráclito lo que realmente permanece es el cambio, cuando intentamos desentrañar el mecanismo por el que una situación puede llegar a cambiar o no, este se vuelve oscuro y muchas veces inasible o incomprensible.

 Paul Watzlawick y sus colegas de Palo Alto, John H. Weakland y Richard Fisch,  tras una intensa búsqueda de las claves que determinan el cambio en psicoterapia encontraron que existen dos clases de cambio a los que denominaron respectivamente Cambio1 y Cambio2. El primero de ellos  no originaria un cambio real mientras que el segundo sí.

El Cambio1 se refiere a las diferentes soluciones intentadas por las personas  para resolver un problema. Se trata de soluciones que se aplican a la causa del mismo, y que, a base de ser repetidas una y otra vez sin resultado alguno,  se convierten con el paso del tiempo en una trampa, o lo que es lo mismo en el problema que hay que resolver, en un proceso de autorreflexividad que enquista la situación problemática.  Son soluciones basadas en el sentido común, en la lógica ordinaria. remedios varo

El Cambio2, por el contrario, se aplica precisamente a estas soluciones fallidas. En la vida diaria se produce en muchas ocasiones de forma espontánea, inesperada, sin que pueda encontrarse una causalidad lógica. Son soluciones extrañas que desconciertan; soluciones que se aplican a los efectos, a la situación tal y como se presenta en el momento actual sin que importen la supuestas causas que crearon dicha situación problemática. En psicoterapia, para favorecer un verdadero cambio, o en la terminología de los investigadores de Palo Alto, un cambio2,  se indaga sobre el qué y no sobre el porqué de la situación que necesita resolverse. ¿Qué está ocurriendo aquí y ahora? es la pregunta pertinente. El cambio2 hace posible la verdadera liberación de la situación disfuncional, al cambiar el escenario situándolo en un nivel superior, en un marco diferente.

Una buena analogía para entender la diferencia radical entre cambio1 y cambio2 esta representada por la inutilidad de todas y cada una de las acciones que llevamos a cabo dentro de una pesadilla. Ninguna de ellas, en ninguna de sus modalidades, ni a fuerza de repetirlas, pueden librarnos  del horror. Dentro de la pesadilla podemos huir, luchar, correr, saltar y un sinfín de posibilidades de acción más que no conseguirán de ninguna forma posible liberarnos. Esta liberación solo la conseguimos en el momento de despertar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s